Iglesia de San Francisco

A la memoria de Doña ZENAIDA CABANA

           En mi primer viaje a Jujuy, recorrí junto a mi esposo la quebrada haciendo escala en cada pueblo hasta llegar a La Quiaca, donde una vez instalados visitamos Yavi… pueblo que en su origen no era más que una Hacienda Colonial cuyos terratenientes encargaron la construcción del templo en 1648. 

Retablo laminado en oro y restaurado tras el saqueo de algunas de sus piezas

Pero la intención de mi relato no es la de una descripción del templo y su historia, si no el de recordar a la cuidadora de la Iglesia de Yavi, nativa del lugar, quien aparentemente nunca tuvo contacto con otros lugares fuera del ámbito del pueblo.

Había un anclaje al pasado, una mirada nostálgica por parte de la “dueña de llaves”, atada a una historia gloriosa, de la que sólo parecía estar presente su templo.

A partir de su testimonio, se comprendía que su vida transcurría dedicada al cuidado y la limpieza de la Iglesia, toda su existencia se cernía a esa actividad.

Hablaba en primera persona acerca de la historia y los orígenes de la Iglesia, en su relato resaltaba la importancia de Yavi en la época colonial.

 

El tono de su voz era particular, con cierta parsimonia, no como sinónimo de desgano, sino relacionada al tiempo de la contemplación, de la letanía,… al registro de un rezo, de una oración, lo cual daba cuenta de su actitud tan profundamente comprometida con el mundo religioso.

Esta mujer debería tener un rol fundamental en el pueblo, ya que era quien administraba el sitio de recogimiento espiritual de sus vecinos, era ella quien manejaba la llave de las puertas que dan ingreso a ese otro universo más cercano al cielo que a lo terrenal.

Toda su existencia en un punto fue casi anónima, pero asumiendo un lugar protagónico en su amado pueblo de Yavi.

 

Gracias Zenaida… gracias por su amorosa dedicación al cuidado de esta joyita norteña.

Yo puedo dar testimonio que la retórica de sus palabras nunca serán olvidadas por quienes tuvimos la fortuna de escucharlas.

Fotos y Texto: Pablo y Patricia de Baspineiro

Te ayudamos?
Estamos Online
Hola! en que te podemos ayudar?